2.1 La Finca o Hacienda de Carranque.
A principios del XVIII pertenecía esta extensa heredad al matrimonio D. Gerónimo García Carranque y Dña. Lorenza de Aranda (AHP, 2.423/300) quienes en una situación desahogada y con las licencias oportunas fundaron con este predio un Mayorazgo que en su momento había de disfrutar su hijo Joseph (José) de Carranque Bustillos y Aranda, Coronel de los RR. Ejércitos, casado con Rosa Mª de Obando Santarén Negro y Spínola. En efecto, fallecidos los fundadores y dueño del Cortijo su heredero, por escritura que éste y su esposa otorgaron de modo conjunto en 13 de enero de 1731 (AHP, 3.792/525) "y de conformidad con la Real Cédula concedida por S.M. a estos efectos", fundaron otro Mayorazgo a disfrutar por sus sucesores, llamando en primer lugar a su goce a su primogénito Carlos Carranque Bustillos y Obando. Esta concesión estaba condicionada a que "si muerto don Joseph su esposa seguía viviendo, el referido su hijo habrá de entregar a ésta cada mes y en su último día 9,5 rsv. por cada día, y respecto a estar en estado de sentencia en el Tribunal de Cruzadas de esta ciudad el pleito que los Tesoreros de la Santa Bula han seguido en Madrid contra el Marqués de Yebra, sobrino de la doña Rosa María, el referido don Carlos deberá defenderlo en todos los pleitos y pagar todos los gastos que se ofrezcan, así como los de entierro y misas de su padre".
La finca fue pasando de heredero a heredero de la Familia Carranque hasta casi el siglo XIX (AHPM 4.241/235).
La extensa finca fue desmejorándose día a día por falta de medios para atenderla. No hay constancia por el momento, de cuando deja de pertenecer a la familia Carranque pasando a Dña. Ana Benítez
Méndez de Sotomayor. Sólo se puede reseñar a estos efectos que en el testamento que ésta otorgó en 11 de mayo de 1972, y según dejó dicho el cura de la Iglesia Los Mártires, D. Francisco Bravo en
documento de 20 de marzo de 1850 (AHPM, 4.241/235) relativo a la redenciónde un captal de censo impuesto sobre dicha heredad, que doña Ana fundó: "una memoria para que todos los días, a las 12, se le dijera una misa rezada en la extinguida Capilla de Nuestra Señora de La Cabeza o en la Parroquia de su Feligresía,
pagándose por cada una de ellas el estipendio de 6 rsv., con hipoteca de varias fincas para su cumplimiento, y como quiera que dichos bienes vinieron a menos y otros quedaron improductivos del todo,
sus sucesivos poseedores dejaron de cumplir dicha Obra Pía, siendo los réditos impagados muy importantes ya, y como éstos de día a día se aumentaban, después de promovida su liquidación ejecutiva,
se logró subrogar dicha Memoria sobre una sola de las fincas de dicho caudal llamada Cortijo de Carranque, en el Partido de la Cruz del Humilladero, de modo que por un documento suscrito entre
el Fiscal General del Tribunal Eclesiástico y don Andrés Fernández, apoderado de los dueños de dicho Cortijo, impusieron sobre el mismo el capital de 73.000 rsv., que era el débito devengado por
todos los bienes de la Memoria, hipotecando dicho Cortijo".
De doña Ana, “y por títulos legítimos”, el Cortijo pasó a ser de José Alcalde, vecino de Cabra (Córdoba), aunque parece ser que éste no la tuvo durante mucho tiempo.
La finca pasó a finales de 1877 (AHP, 5.339/2.047) , al matrimonio de D. Manuel Orozco y Boada y Rosalía Ruiz Rodríguez (la finca se renombró como Santa Rosalía en su honor), ya que, se le otorgó, y por documento de ese mismo año, se le redimió del censo de 75 escudos con que a la fecha aparecía gravada "procedente del clero", satisfecho en "los diez plazos que autoriza la Ley".
D. Manuel Orozco murió en 1883 en Madrid; dos día antes de su muerte redacta y nombra apoderado testamentario a su amigo y ex-ministro y Diputado a Cortes D. Francisco Romero Robledo (AHPM, 5.553/3.407).
Tres años después del óbito de don Manuel, en 4 de ocbre. de 1886 (AHP, 5.577/801), su viuda y su entenado José Orozco García Ruíz (Rosalía Ruíz, viuda que era de José María García Hurtado y que llevaba un hijo de éste, “que don Manuel adoptó como suyo, que en el momento tiene 22 años de edad”) llevaron a cabo la división de sus bienes relictos, valorados en 486.577 rs. La Hacienda de Carranque o de Santa Rosalía se adjudicó al referido Orozco García. Limitaba entonces este hermoso predio de 50 fanegas de extensión y que contenía 70 obradas de viñas moscatel, por el Norte con las Haciendas de Solier y de Bresca; por el Este, con tierras de los herederos de Manuel Piédrola; por el Sur con el Camino de Ronda, y por el Oeste con tierras de Francisco Vega.
En el siglo XX sus últimos dueños fueron la Familia Cárcer Trigueros; como veremos y analizaremos en otros puntos.
En los Mapas oficiales del siglo XVIII, XIX y XX, ya se contempla el nombre de Carranque, con denominaciones diversas: Hazas de Carranque (foto 1), Lagar de Carranque, Casa de Carranque (foto 2), Finca de Carranque y/ o Hacienda de Carranque.
Este paisaje rural pre-existente lo formaban, además y principalmente de viñas moscatel, cultivos de cereales, almendro, secano de olivar y, en una llanura al oeste de la Ciudad de Málaga e inclinada en suave pendiente hacia el Mediterráneo, y entre los Arrollos del Cuarto y Teatinos.
En 1949 la Asociación Constructora Benéfica Sagrado Corazón compra casi la totalidad de la Hacienda de Carranque para llevar a cabo su proyecto de viviendas.
La extensión de la Finca Carranque en esos momentos, y después de las diferentes ventas en 1928 al Ayuntamiento de Málaga, era de 140.127,04 m2; aunque habría que restarles las partes reservadas por los vendedores. La misma tenía los siguientes linderos: al Norte, con Finca Portada Baja; al Este, con Haza de Piedrola; al Oeste, con Finca Solier; al Sur; con camino o callejón de Carranque y parcela del Ayto. de Málaga contigua al Matadero.
Los dueños en esos momentos se reservaron parte de la casa de principal, la cual, constaba de planta baja y superior, así como las edificaciones existentes adjuntas: almacén y garage. Este bloque de edificaciones tenía una extensión de 403, 08 m2. También formaba parte del lote que se reservaron los dueños una parte del patio de la finca, que medía en su totalidad 145,76 m2, a la que había que sumar una parte del ruedo de la misma de 760,47 m2.
La parcela formada por la casa principal, edificaciones adjuntas, patio y ruedos tenía una extensión dde 1.309,31 m2.
Resultando una extensión de 138.817,73 m2 para la compra y venta de la misma3.
Sería en 1955 y por requerimiento para la venta al Instituto Nacional de la Vivienda de una parcela y casa propiedad de la Familia Cárcer Trigueros, cuando se adquiere en su totalidad la Finca de Carranque. El cortijo fue derruido, ya que, estaba enclavado justamente en la vía principal que se estaba construyendo a su paso por Carranque (prolongación Alamaeda, actual Av. de Andalucía).
(1) Datos y textos recogidos de:
(2) Datos y textos recogidos de:
(3) Datos y textos recogidos de: