1. Los orígenes del nombre Carranque
Mucho antes de que existiera la barriada...
1.1 ¿De dónde viene el nombre Carranque?.
El nombre de la actual barriada de Carranque no nació con las viviendas construidas a mediados del siglo XX. Su origen se remonta varios siglos atrás y está relacionado con una familia que llegó a Málaga procedente de Castilla y con la finca que, con el tiempo, llevaría su apellido.
Para conocer el origen de Carranque tenemos que viajar hasta el siglo XVII y seguir la trayectoria de Gerónimo García Carranque Hernández, un personaje vinculado a la historia de Málaga cuya familia terminaría dando nombre a los terrenos sobre los que, siglos después, se levantaría la barriada.
1.3 De Castilla a Málaga.
Su llegada a Málaga se produjo cuando todavía era joven, ciudad en la que terminaría desarrollando una parte importante de su vida. En Málaga contrajo matrimonio con Lorenza de Aranda, natural de la ciudad e hija de Melchor de Aranda y Gerónima de Aranda.
Gerónimo García Carranque llegó a ocupar el cargo de Escribano Mayor de los Reales Servicios de Millones, quedando documentada su actividad en la Málaga del siglo XVII.
Su trayectoria y la de sus descendientes terminarían vinculando el apellido Carranque con distintos espacios y propiedades de la ciudad.
1.4 Una finca que acabaría dando nombre a una barriada.
Gerónimo conjuntamente con su esposa, fueron los fundadores del Mayoral de la Hacienda de Carranque, finca situada en la zona oeste de la Ciudad. Tuvieron cuatro hijos: Pedro, Sebastián, Diego Dionisio y José, este último heredaría la Finca Carranque, ya que, sus otros hijos fueron condenados a muerte por un incidente.
La Hacienda o Finca llevaba el apellido paterno del patriarca de la familia, ya que, "García" no es apellido, sino un nombre (compuesto) en su apelativo1.
Con el paso del tiempo, aquella propiedad quedó vinculada al apellido de su propietario y pasó a ser conocida como finca Carranque.
La denominación sobrevivió durante generaciones y terminó identificando un espacio mucho mayor que la propia propiedad original.
Siglos después, cuando Málaga comenzó a expandirse hacia el oeste y se proyectó una nueva barriada de viviendas sobre estos terrenos, el nombre Carranque ya formaba parte de la memoria y de la identidad del lugar.
Así, el nombre que hoy identifica a miles de viviendas, calles, equipamientos y vecinos tiene su origen en una familia y en una antigua finca malagueña.
1.5 La familia García Carranque en Málaga.
Como se dijo anteriormente, Gerónimo y Lorenza tuvieron varios hijos: Pedro, Sebastián, Diego Dionisio y José. A través de ellos, el apellido Carranque continuó ligado a la sociedad malagueña durante las generaciones siguientes.
La familia llegó a alcanzar una posición destacada. Entre sus descendientes se encuentra Gerónimo Francisco Carranque Mondragón, bisnieto de Gerónimo García Carranque, que llegó a ser II Marqués de Yebra tras su matrimonio con Manuela Vela López del Castillo y Caballero. Su hijo, Antonio Carranque Vela, sería posteriormente III Marqués de Yebra.
La presencia de la familia en Málaga no quedó limitada a sus relaciones familiares y sociales. También quedó vinculada a propiedades situadas en la zona occidental de la ciudad y provincia.
1.6 ¿DÓNDE ESTÁN LOS RESTOS DE GERÓNIMO?.
La relación de la familia García Carranque con la ciudad de Málaga también quedó vinculada a la iglesia de los Santos
Mártires, uno de los templos históricos más importantes de la ciudad.
Diversas referencias históricas señalan este templo como lugar de enterramiento de miembros de la familia. Sin embargo, cuando se trata de determinar con exactitud dónde fueron depositados los restos de Gerónimo García Carranque Hernández, las fuentes disponibles no permiten establecer una ubicación definitiva con absoluta seguridad.
Algunas referencias sitúan su enterramiento en una de las capillas del templo, mientras que otras apuntan hacia espacios vinculados a la antigua Hermandad del Santo Sepulcro y a la cripta existente bajo la iglesia.
Esta diversidad de referencias hace necesario distinguir entre lo que está documentado y aquello que únicamente podemos considerar como una posibilidad.
La iglesia de los Santos Mártires fue durante siglos uno de los lugares de enterramiento de familias vinculadas a la vida social y económica de Málaga. La presencia de miembros de la familia García Carranque en este entorno se encuentra relacionada con las capillas y espacios funerarios del templo.
En una de estas capillas se conserva además un escudo relacionado con la familia Carranque, elemento que constituye un importante testimonio material de su presencia histórica en la iglesia. La existencia de este escudo permite establecer una relación directa entre el linaje y el templo, aunque no permite por sí sola determinar el lugar exacto en el que fueron depositados los restos de Gerónimo.
La localización exacta de los restos de Gerónimo García Carranque sigue siendo, por tanto, una cuestión que debe tratarse con cautela. Más que ofrecer una respuesta definitiva, la documentación disponible nos permite plantear varias posibilidades y señalar los lugares con los que la familia estuvo históricamente relacionada.
Esta circunstancia convierte la investigación sobre su enterramiento en una de las cuestiones pendientes de profundizar dentro de la historia de la familia.
Por el momento, podemos afirmar que la familia García Carranque estuvo vinculada a la iglesia de los Santos Mártires y que existen testimonios materiales de esta relación, pero no debemos afirmar como hecho probado cuál fue exactamente el lugar de enterramiento de Gerónimo sin una documentación que lo confirme de manera inequívoca.
Un testimonio que ha sobrevivido.
Entre las huellas que todavía permiten recordar a la familia se encuentra el escudo conservado en el templo.
Más allá de la cuestión de los restos, este elemento nos permite visualizar cómo una familia que llegó a Málaga en el siglo XVII dejó su huella en la ciudad.
Y es precisamente a través de esa familia y de sus propiedades como podemos seguir el rastro del nombre Carranque hasta llegar, varios siglos después, a los terrenos sobre los que se construiría la barriada.
En cualquier caso, en la actualidad no se pueden acceder a éstas, debido a las lamentables condiciones en la que se hallan, motivadas por los frecuentes saqueo a que fueron sometidos el templo en los años treinta, por las humedades y por las obras que ha habido que realizar por culpa de dichas humedades motivadas por cursos de agua subterránea3.
Nota histórica: La localización exacta de los restos de Gerónimo García Carranque no se considera actualmente plenamente confirmada. Esta página diferencia expresamente entre información documentada y referencias pendientes de verificación.
(1) Datos y textos recogidos de la web:
www.familiasdemalaga.hispagen.eu/GenealogiasdeMalagarelacionadas
(2) Datos y textos recogidos de la web: http://www.santosmartires.es/visita/evangelio.html
(3) Datos y textos recogidos de la web:
https://investigacionesprovincialesmalaguenas.blogspot.com/2018/10/jose-carranque-aranda.html
1.7 UNA DISPUTA QUE ACABÓ EN TRAGEDIA.
El 13 de febrero de 1676, durante una celebración religiosa en la iglesia de los Santos Mártires, se produjo un enfrentamiento entre miembros de dos familias conocidas de la Málaga de la época.
Por un lado se encontraban los hermanos Pedro y Sebastián Carranque, hijos de Gerónimo García Carranque. Frente a ellos estaban los hermanos Luis y Francisco Velázquez y Angulo.
Lo que comenzó como una disputa terminó convirtiéndose en una violenta reyerta en el interior del templo. El enfrentamiento provocó varios heridos y la muerte de Luis Cristóbal de Alderete.
Las sentencias de 19 de octubre de 1676.
Tras el violento enfrentamiento ocurrido el 13 de febrero de 1676 en la iglesia de los Santos Mártires, las autoridades iniciaron el correspondiente proceso judicial. El sumario fue instruido por un Alcalde de Corte y la sentencia se hizo pública el 19 de octubre de 1676.
Los principales condenados fueron Pedro y Sebastián Carranque, hijos de Gerónimo García Carranque. Ambos fueron considerados responsables principales de los hechos y condenados a la pena de «ahorcados y arrastrados».
Junto a ellos fueron condenados otros participantes en la reyerta, aunque con penas diferentes:
Los hermanos Luis y Francisco Velázquez y Angulo, que se encontraban en el bando enfrentado a los Carranque, consiguieron huir y no fueron incluidos entre los condenados en esta sentencia.
Seis años después, en 1682, Francisco Velázquez y Angulo fue finalmente apresado, mientras que su hermano Luis intervino intentando conseguir clemencia para él. Consciente de que quizás no tendría escapatoria y que los intentos de clemencia de su hermano no habían tenido efecto, Francisco proyectó su fuga de la prisión. Lo hizo en 1685, metido en un cofre, aunque su huida acabaría no lejos de allí: sólo tuvo tiempo de refugiarse en la parroquia de los Mártires, el mismo lugar que había profanado nueve años antes.
Allí, Francisco se acogió al llamado beneficio de asilo sagrado, que imposibilitaba a las autoridades entrar en el templo para apresarlo. Con los alguaciles rodeando la iglesia, el asedio duró tres meses hasta que el fugado vio que la única opción era la de marcharse de allí. En su escrito, Díaz de Escovar confirma que «hizo una tentativa de salir, pero tuvo la desgracia de ser visto por uno de los vigilantes, que le disparó un trabucazo» y que le hirió y le partió la pierna. De allí fue conducido a la cárcel cercana, en la vecina plaza de la Constitución, donde murió cuatro días después...
Su cadáver fue expuesto a los vecinos en la puerta de los Santos Mártires, donde fue enterrado. Se desconoce si su sepultura fue en el cementerio de la propia parroquia o en alguna de sus capillas; aunque sí es un hecho que Francisco tuvo que compartir el descanso eterno con sus enemigos, Pedro y Sebastián Carranque ya que la Iglesia de los Mártires era el lugar de enterramiento de la familia García Carranque.
De hecho, los restos del patriarca, Gerónimo, y sus descendientes reposan aún hoy bajo alguna de las criptas de las capillas donde se veneraban las sagradas imágenes del Sepulcro y Los Reemedios, dando cuenta de la importancia de una familia que pese a este episodio negro en su genealogía puso los pilares del que siglos más tarde se convertiría en uno de los barrios más conocidos de la ciudad.